15 de junio de 2012

Fabula el Ciervo, el Manantial y el León

Un día bastante soleado y caluroso. El ciervo ya con mucha sed se acercó al manantial a tomar un poco de agua. Cuando terminó de beber, se percato de su reflejo en el agua y comenzó a pensar. Veía como sus grandes y hermosos cuernos resaltaban, mientras sus piernas se veían delgadas y flácidas.

Fabula el Ciervo, el Manantial y el León

Mientras veía su reflejo, apareció un fuerte león que comenzó a perseguirlo. Gracias a sus piernas, el ciervo pudo escapar del león cuando huía por una parte llana. En cuanto llego al bosque, los grandes cuernos del ciervo se atoraron con las ramas y el león pudo atraparlo. Ya agonizando y cerca de morir, el siervo dijo:

"Yo triste por mis delgadas piernas, fueron las que me permitían salvarme. Mientras que feliz y orgulloso por mis cuernos, que fueron los que terminaron traicionándome, ¡que ironía!"

Moraleja: En ocasiones terminas recibiendo ayuda de las personas que menos esperamos, y esas en las que tanto confiamos y nos están adulando constantemente terminar traicionándonos.