31 de marzo de 2013

Fabula el Hipopótamo Hipocondríaco

Era un hipopótamo que siempre se quejaba de estar enfermo, no obstante que siempre se lo veía saludable, cerca del agua, el barro y el sol. El hipopótamo visitaba con frecuencia al médico. En la primera consulta el médico le dijo que no tenía nada, pero el descomunal paciente montó en cólera y poco faltó para que lo lanzara por la ventana del consultorio.

Fabula el Hipopótamo Hipocondríaco

Por esa razón, de ahí en adelante, el galeno lo auscultaba, le diagnosticaba una enfermedad terminada en itis y otra en osis, le recetaba píldoras de diversos colores y le cobraba la consulta. El hipopótamo pagaba contento las consultas y más contento se tomaba las píldoras. Al otro día decía: ¡Estoy curado!, hasta que unos días después se sentía enfermo de nuevo.

El hipopótamo vivió toda su vida "enfermo", y proclamando hacia si mismo enfermedades incluso desconocidas para los doctores. Luego de unos años, murió.

Moraleja: Lo que pensamos y declaramos para nuestras vidas es lo que tendremos. Si piensas y predicas cosas positivas, atraerás cosas buenas, y viceversa.