19 de abril de 2012

Fabula los Sentimientos

En una isla vivían juntos todos los sentimientos: El amor, la alegría, la tristeza, la riqueza, la vanidad y muchos otros mas. De repente, un día les avisaron a todos que la isla se iba a hundir y deberían salir de ella.

Crucero

Entonces, todos los sentimientos se reunieron y se montaron en sus cruceros, listos para partir. El amor se quedó un rato mas en la isla que tanto amaba, hasta antes de que se hundiera. Cuando ya estaba casi ahogándose, cuando el amor empezó a pedir ayuda a los demás sentimientos.

- No puedo ayudarte, hay mucho oro y plata en mi crucero, no hay espacio para ti -le dijo la riqueza-.
- Es imposible que te ayude, estás todo mojado y dañarás mi crucero -le respondió la vanidad-.
- Lo siento amor, estoy demasiado triste y prefiero ir solo. -le dijo la tristeza-.

La alegría iba tan feliz que ni si quiera escuchó los pedidos de auxilio del amor.

Desesperado, el amor empezó a llorar y a gritar. De pronto, se escuchó una voz que le decía: Amor, ven... Yo te llevaré. Era un viejito, y el amor estaba tan emocionado que olvidó preguntarle su nombre. Al llegar a tierra firme, el amor le preguntó a la Sabiduría: ¿Quien fue el viejito que me llevó en su crucero?.

La sabiduría le respondió: Fue el tiempo. El amor, confundido, le preguntó por qué solo el tiempo lo había ayudado.

La sabiduría respondió: Porque solo el tiempo es capaz de ayudar y entender al amor.

Moraleja: Todo lo que necesita el amor, es el tiempo. El amor no se debe apresurar, solo se debe vivir.