22 de diciembre de 2018

Fabula los Caballos Gemelos Alegres

Dani y Rafa eran dos hermosos caballos gemelos que andaban sonrientes todo el tiempo en el bosque. De hecho les decían los morochos alegría, nunca estaban tristes y su alegría siempre era contagiosa.

Fabula los Caballos Gemelos Alegres

Dani y Rafa por ser gemelos siempre vestían igual, zapatos blancos y pantalones cortos color azul cielo, además siempre les sucedían las mismas cosas. Si Dani soñaba con el rey león, Rafa también, si a uno le provocaba comer pizza a el otro también.

Cuando algún animal se enfermaba los otros pensaban inmediatamente y los llamaban a ellos, visitaban al paciente. con sus chistes y cuentos siempre le levantaban el ánimo.  Convocaron un día a los animales de la selva, para hablarles un poco del por qué se reían todo el tiempo. Rafa les decía con voz gruesa y muy seguro:

No existe una mejor manera de curarse de alguna enfermedad que reírse, eso levanta el autoestima y nos hace sentir poderosos.


A lo que Dani reforzaba con su voz un poco más aguda:

- Que mayor ejemplo que nosotros, siempre contentos, saludables y robustos.

Pero un día, Dani cuando despertó se sintió muy enfermo, le dolía la cabeza y no se podía parar de la cama. Preocupado por su hermano Dani comenzó a gritar y a llamarlo al otro cuarto.

- RAFA…. Hermano ¿dónde estás?

Tal como lo imagino su hermano le respondió quejándose:

- Aquí en el cuarto me duele mucho la cabeza y creo que tengo algo de fiebre.

Mientras tanto, los animales de la selva extrañando que no vieron pasar esa mañana la caravana de alegría de estos nobles caballos, rumoraban unos con otros, como por ejemplo la hiena que decía:

- Qué raro, ellos pasan bien temprano a tomar agua en el lago y aprovechan de contarnos unos chistes.

A lo que el sapo respondió:

- A mí me hizo mucha falta, siempre me termino de despertar y abrir mi bocata riéndome de las cosas que dicen.

En eso apareció el loro volando y les comentó a todos:

- Vengo de la caza de los morochos alegría, logre hablar con Rafa sobrevolando la ventana, me comentó que están enfermos, les duele la cabeza y creen que tienen fiebre.

Todos se quedaron inmóviles pensando en lo que estaba pasando, si los mejores médicos del bosque ahora estaban enfermos, ¿que podían hacer? Impacientes esperaron al Búho, que era el gran sabio y señor, el cual al enterarse de la triste noticia dijo:

- No podemos hacer otra cosa que poner en prácticas los conocimientos de los Morochos Alegría, además nos han dado muchas risas para nosotros negárselas a ellos. Llevemos nuestros mejores chistes hasta la morada de nuestros amigos.

Todos en la selva gritaron de alegría y emprendieron el camino hacia la casa Rafa y Dani, durante el trayecto ensayaron chistes e historias que harían reír a sus buenos amigos.

Al llegar, todos comenzaron a contar chistes tras chiste, se cuenta que en la selva aún se conserva este día como el record mundial donde se han visto más risas. Por supuesto, nuestros amigos los Morochos Alegría rieron sin parar, festejaron y mejoraron inmediatamente de su enfermedad.

Moraleja: Si tenemos algún amigo que nos ayuda y que nos trata bien, cuando llegue el momento debemos devolverle la misma acción, además los amigos son para disfrutarlos y reírse en grupo.